





La catedra considera que la enseñanza del derecho procesal penal debe tener un rol fundamental en la instauración del modelo acusatorio y en la consolidación del sistema democrático. Los contenidos teóricos se desarrollan con una visión constitucional y sobre esas bases trabajamos las prácticas orales y los trabajos escritos.
La doctrina de la C.S.J.N y de tribunales internacionales, resultan imprescindibles para establecer criterios de interpretación normativa en contextos de cambio, en una Argentina en la que, bajo el mismo paradigma constitucional coexisten diversos sistemas procesales penales. El nuevo Código Procesal Penal de la Nación constituye una herramienta clave para la enseñanza del modelo constitucional.
Este paradigma requiere nuevos métodos de enseñanza orientados a formar profesionales capaces de gestionar conflictos, de diseñar estrategias, de evaluar a través de los criterios de oportunidad soluciones cooperativas y de “litigar” con técnicas acordes al modelo adversarial en el marco de las audiencias orales previstas para todas las etapas del proceso.
Para promover la forma en que debe funcionar un sistema acusatorio oral y adversarial pleno, la descripción teórica de una audiencia no resulta suficiente, pues la única forma en que es posible mostrar los beneficios y problemas que la misma presenta es a través la “realización de la audiencia”. El Juicio oral requiere destrezas propias del sistema acusatorio oral adversarial, que se aprenden y mejoran con la práctica.
El programa de Derecho Procesal Penal de la Cátedra “C” se compone de un total de 14 unidades. A partir de los principios constitucionales que definen el modelo de enjuiciamiento criminal argentino, se estudian los poderes de la acción, la defensa y la jurisdicción penal, la actividad procesal regular e irregular, la investigación penal preparatoria, la crítica de la investigación, las salidas alternativas, el juicio oral, los procesos especiales, el control de las decisiones judiciales y la ejecución penal.
En el desarrollo de los temas, se ensamblan contenidos teóricos y prácticos con una visión contextual y dinámica, que se complementan con los ejercicios de litigación previstos para cada unidad, de manera tal que la evaluación alcanza a la teoría y la práctica.
En el plano teórico, pretendemos que los estudiantes incorporen los principios rectores del modelo constitucional de juzgamiento penal, expresado en el modelo acusatorio, conozcan los deferentes procesos vigentes en el país y adquieran una mirada crítica sobre el funcionamiento de los sistemas penales de sus provincias.
En la praxis, aportamos a los alumnos herramientas que les permitan adquirir destrezas para la litigación oral en las diferentes etapas del proceso, que actualmente resultan imprescindibles en la formación de abogados en contextos de cambio.